martes, 24 de julio de 2007

Apu Ausangate, Conirsa y los alpaqueros de Tink'e


El mercado de pieles de alpaca se pone cada vez más duro. Los peleteros, artesanos dedicados a la transformación de pieles de alpaca y ovino, sufren cada día más con los elevados precios de su materia prima. La fuerte demanda internacional que los productos en piel de alpaca han tenido en los útimos años generó que grandes inversionistas implementen plantas de curtido y confección en Lima, centralizando ahi la mano de obra de mayor calificación y la materia prima proveniente principalmente del mercado mayorista de Juliaca.
El año pasado, en agosto, pude viajar a Juliaca con mi red de artesanos peleteros Alpaca Future. Fuimos con la intención de realizar una compra conjunta de cueros y de negociar una proveeduría constante con algunos comerciantes de la zona. Ahi pude ver la diferencia entre los grandes y los chicos: Los empresarios de Lima, cargado de capital, llegaban en camionetas y llenaban sus tolvas con cientos de cueros de primera calidad, de alpaca adulto y bebé; los artesanos peleteros de Sicuani, rebuscaban los montículos de cuero tirados en el suelo en búsqueda de a lo mucho 10 cueros de bajo precio y calidad aceptable. El empresario de Lima es capaz de pagar un precio mayor y de separar su materia prima con anticipación asegurando a los comerciantes una compra constante.
La actividad peletera se vuelve insostenible para los artesanos de Sicuani. El aumento del precio de la materia prima no fue un factor tomado en cuenta en el análisis de esta cadena productiva y no queda otra más que diseñar estrategias que permitan a la red de peletería afrontar esta situación adversa. La primera estrategia fue el mejoramiento de las capacidades del grupo en el uso de cuero de ovino teñido al gamulán; la segunda fue buscar proveedores de cuero en algunas comunidades alpaqueras del Cusco mediante el contacto con instituciones aliadas.
Ejecutando la segunda estrategia, llegamos al distrito de Ocongate, provincia de Quispicanchis, en donde pudimos, gracias al apoyo de la ONG CCAIJO y a una gestión de la oficina de desarrollo económico del distrito, reunirnos con los alpaqueros del poblado de Tink'e. Fernando Montaño, miembro de la red Alpaca Future, Luis, asistente de articulación, Agustín y yo, salimos del Cusco un martes a las 4am. Pasamos Urcos y tomamos el camino a Catcca para luego desviarnos para tomar un nuevo tramo de la carretera interoceánica en dirección a Puerto Maldonado. Después de tres horas de viaje llegamos a Ocongate y media hora después a Tink'e. Pasamos desde el desvío de Catcca hasta Tink'e por diversos tramos de la interoceánica, proyecto ejecutado por la empresa CONIRSA, un proyecto de ingeniería que merece un comentario aparte: Kilometros de carretera contruidos con una organización, equipamiento y celeridad impresiontantes; kilometros de modernidad, de conflictos sociales y de incertidumbre sobre sus efectos en la economía de la zona.


La hora peruana se hizo presente y los alpaqueros llegaron algo tarde a la cita. Fernando presentó la propuesta de compra de cueros a los comuneros, quienes quedaron en pensar en la oferta y en inscribirse en el municipio de Ocongate para iniciar la proveeduría de cueros a la red. La gestión parecía ir bien, pero los problemas del mercado llegan hasta los rincones más alejados: Los alpaqueros ya tenían contactos de proveeduría con otros peleteros de Sicuani, comerciantes de Juliaca y empresarios de Lima; los precios eran los mismos que en el mercado de Juliaca. La proveeduría no se llegó a dar.
Tink'e se encuentra casi en las faldas del imponente Ausangate. Acompañados por un miembro de CCAIJO, aprovechamos el viaje para subir algunos kilómetros en la camioneta para acercarnos un poco al adorado Apu. La potente Hilux y la mano experimentada de Agustín nos permitieron subir las colinas con facilidad para tomar algunas fotos. Bonito lugar al que llegamos, las nubes se abrieron y el Ausangate posó con nosotros. Bueno, nos queda, para este último tramo con Alpaca Future, fortalecer diseño de nuevos productos en gamulán y buscar otros contactos para la proveeduría de pieles. Veremos..

jueves, 12 de julio de 2007

A lo lejos

No te escribo esta canción
para que la puedas escuchar
Yo no se si estás acá
ya que no consigo verte más

Y poder mirar
el tiempo en ti pasar

Fue un instante el que viniste
vuelve igual como lo hiciste ayer
Desperté cuando volviste
Fuerte y bien regresas y te vas

Y poder mirar
el tiempo en ti pasar

(10-7)

"A lo lejos" (track 6 El Manifiesto):
http://www.youtube.com/watch?v=araj2ZZtDCo

miércoles, 4 de julio de 2007

Bembos en Cusco


Regreso de Sicuani muerto de hambre y aguanto desde la mitad del camino, casi por Urcos, las ganas de embutirme algo por ahi. Llego a Cusco a las 5 de la tarde después de mis reuniones regulares con las redes empresariales de artesanía y decido ir a conocer el nuevo Bembos de la plaza de armas. Había visto, desde el lunes, algo de publicidad en los paraderos con imágenes de hamburguesas con chullos y mensajes en quechua. Fui al local, me pedí una oferta de 10 lé (hamburguesa medium, papas e inka kola) y subí al segundo piso a dar una chequeada. En verdad disfruté la comida: Harto ají amarillo y mayonesa en las papas y hamburguesa, la gaseosa no la pude terminar (la gripe me lo impidió). El sitio pasa medio desapercibido en la plaza ya que no presenta la clásica vista de los locales de Lima. Me sorprendió la cantidad de chiquillada cusqueña y de turistas que respondía a la novedad. Definitivamente, siempre viene bien el saborcito adicitivo de un fast food (más aún de uno made in Perú). Eso sí, creo que me quedo con mi pollo desilachao, mi hamburguesa con huevo y mi jugo de melón del Juanito´s de la calle Carmen Alto en San Blas. No va ser.

lunes, 18 de junio de 2007

Bonito Quito

Sentado en la sala de embarque del aeropuerto de Cuenca, recordé mi primer viaje al Ecuador. Recordé el aeropuerto de Tumbes, los manglares y mi primer ceviche de conchas negras en Puerto Pizarro, el horroroso puente fronterizo entre Aguas Verdes y Guaquillas, Machala y los bananos interminables a lo largo de la carretera hacia Guayaquil. Mi primera incursión al país vecino tuvo como objetivo la compra de unas estatuillas talladas en madera que mi abuelo compró alguna vez y que quería conseguir nuevamente. El papapa me propuso viajar en avión a Tumbes, conocer la ciudad y cruzar la frontera en busca de la preciada artesanía. Acepté y nos enrumbamos hacia el norte no recuerdo en qué mes de verano del noventaitantos. La misión no tuvo éxito, anduvimos por todos lados preguntando por las estatuillas y nunca las encontramos. Parecía que siempre estarían más y más hacia el norte. Ecuador era para mí sinónimo de plátanos, agua de coco caliente, artesanía esquiva y sopa de ceviche.
Años más tarde, pude ir nuevamente a Ecuador con mi amigo Ineso. Hicimos un largo viaje por tierra hasta Montañita, el cual tuvimos que hacer tomando varias conexiones terrestres en Trujillo, Chiclayo, Guaquillas, Guayaquil y Santa Elena.. muchas horas de viaje que valdrían la pena después de pasar ricos días de fiesta y playa en un pintoresco y acogedor balneareo.
El aeropuerto de Cuenca y el de Tumbes son pequeños y seguramente se parecen a mil aeropuerto más utilizados solo para vuelos nacionales. En esta oportunidad, mis recuerdos llegaban durante la espera del vuelo No.43 de la empresa Aerogal con destino a Quito, ciudad que esperaba a la delegación pasante de peruanos trabajadores del programa APOMIPE quienes tomaríamos un vuelo de TACA esa noche con destino a Lima.
InterCooperation, ONG aliada de nuestro programa, con sede en Quito, financió una pasantía para el equipo de APOMIPE a Ecuador. Mi tercera visita al país, en compañía de los ejecutores del programa de Trujillo, Cajamarca, Lima y Cusco, me sirvió para conocer algunas de las provincias y cantones de su serranía: Quito, ciudad capital en la provincia de Pichincha; Latacunga y Salcedo en la provincia de Cotopaxi; Riobamba y Colta en la provincia de Chimborazo (nombre de un hermoso volcán que las nubes no nos permitieron ver); Cuenca, Nabón y Girón en la provincia de Azuay.
El viaje tuvo por objetivo conocer algunas experiencias asociativas y de desarrollo económico apoyadas por la cooperación en Ecuador. Pudimos ver procesos empresariales asociativos que venían desarrollándose desde hacía algunos años: Una empresa acopiadora de brócoli que contaba con 100 socios campesinos y 80 proveedores externos; una pequeña empresa productora de queso fresco que agrupaba a 16 mujeres organizadas de manera envidiable, proveedora de un consorcio de comercialización de queso con operaciones a nivel nacional; una operadora de turismo comunitario que ofrecía diferentes paquetes buscando generar beneficios directos para las comunidades de la actividad turística; finalmente, el trabajo de dos municipios cantonales (algo así como distritales) en la promoción del desarrollo económico local. Muchas experiencias, mucha información.
De vuelta al Cusco, evalúo la experiencia, comparo las realidades. Perú y Ecuador son muy diferentes. Primero, las ciudades y las vías de comunicación: La Panamericana peruana termina en Tumbes con la hegemonía costeña y pasa la frontera para subir a los Andes; la Panamericana ecuatoriana se alínea con las montañas y las surca generando un corredor económico en las alturas de la sierra. Segundo, la geografía: Los Andes ecuatorianos parecen ser menos accidentados que los peruanos, al menos que los del centro y el sur del país; la sierra ecuatoriana, algo parecida a la de Cajamarca, permite una agricultura y una ganadería que no sufren de los embates clímaticos a los que estamos acostumbrados en el Perú. Tercero, la cultura: Me fui de Ecuador con la impresión de que hay un mejor nivel educativo allá (a pesar de escuchar que la realidad de la costa es muy diferente); la forma de comunicarse en ciudades y comunidades, y la limpieza y orden de las ciudades que visitamos me sorprendieron gratamente.
Regreso con la cabeza algo más despejada y pensando en los meses de chamba que me quedan acá. En Lima Mauro me prestó el video "El Secreto" y me provoca aplicar algunas cosas que pude ver en él. Se vienen meses de bastante trabajo, pero viendo las experiencias ecuatorianas, se puede aceptar con mayor facilidad las dificultades del dia a dia local. Años de experiencia nos han sido transferidos.

viernes, 1 de junio de 2007

Generando confianza?

Alpa Perú Andino, una de mis redes favoritas, casi sepulta mis ánimos de continuar con esta labor de articulación. Llevamos 9 meses de trabajo con este grupo de artesanos dedicados al tejido en telar y ya entrando a la última etapa del trabajo, el grupo me sale con unos problemas que, en verdad, ya no me provoca afrontar: Antiguos conflictos familiares que afloran, peleas entre socios, calumnias, recelos, egoismo, oportunismo.. muy alentador para mi.
Escribo un poco con el hígado ahora. No entiendo como la gente puede ser así y no se a qué o a quién echarle la culpa: Es mi poco conocimiento de la forma de pensar de la gente del campo? Es el quechua? Es un tema relacionado a la falta de educación? Es la mala costumbre generada por los proyectos asistencialistas? Es una limitación metodológica? Debe ser un poco de todo.
Alpa Perú Andino produce chalinas y chales con lanas de alpaca de primera calidad. Tienen un producto muy diferenciado, el de mayor aceptación en el mercado de entre todos los productos de todas nuestras redes de artesanía. Son los que más ingresos han generado con las actividades de articulación comercial en las que se les ha apoyado: Participación en ferias, articulación con locales comerciales, contactos con clientes. Son un grupo que parecía tener mucho potencial, pero que finalmente nos demuestra que si no hay confianza entre las personas, de nada sirven los emprendimientos asociativos.
En septiembre del año pasado, al inicio del proceso de articulación, viajé con este y otros tres grupos a Puno. Fuimos a ver un centro artesanal allá y de paso paseamos en bote por el Titicaca. En octubre, viajamos a Lima para participar en un feria, el "Peruvian Gift Show", organizada por PROMPEX en el museo de la Nación. En noviembre y diciembre, buscamos un capacitador que les enseñe a hacer un tipo de tejido en telar que no conocían y que ahora dominan. En enero y febrero, el grupo se capacitó en diseño y desarrollo de productos. En marzo empezamos a planificar el proyecto piloto del grupo, el cual consistiría en construir un taller en el cual pudiesen mejorar los procesos y la calidad de su producción. Todo parecía ir bien, un buen grupo, buenos productos, muchas expectativas, muchas ganas de apoyar y sacar adelante a esta red.
Llegó abril, y cuando parecía que todo iba bien, que el grupo estaba de acuerdo con construir el local, los primero indicios de recelo y egoísmo empezaron a asomar. El problema nace por la ubicación del local: En un principio el acuerdo de la red era que este se construya en la casa del líder, en donde los socios solían reunirse y tejer. Todos estaban de acuerdo y fundamentaban la necesidad de contar con un espacio adecuado para realizar la producción. De pronto, ya con el diseño del local y el proyecto presentados al fondo de cofinanciamiento del programa, nacen las dudas y los conflictos dentro del grupo. La construcción del taller se postergó por un mes y finalmente se decidió iniciar las obras al no existir otra posibilidad de ubicación.
El taller está casi terminado, el grupo debería retomar las actividades de diseño y tejido de prendas; sin embargo, a pesar de contar con un espacio adecuado para el tejido, con un contrato de cesión de uso por cinco años del local, con materiales, y con posibilidades de venta, llegamos a la parte más crítica del proceso, la cual podría significar el fin del trabajo con Alpa Perú Andino. No se si son solo los celos hacia el dueño de la casa. Al parecer, viejos conflictos familiares entre los socios han sido un factor importante para la desunión. Nos queda algún tiempo para decidir que hacer. En estos días debo viajar a Sicuani a enfrentar el conflicto, felizmente me apoyarán en esto los antropólogos con quienes trabajo en el proyecto. Ojalá se solucione esto, sería lo más conveniente para todos. Estoy bastante preocupado, pero sobre todo, super decepcionado. Nuevamente, me cansé.

martes, 22 de mayo de 2007

Mama Picchu

Cusco suele ser el destino de mucha gente por diferentes razones. Algunos vienen de paseo, otros por chamba, algunos de pasadita y otros para quedarse. Vinieron amigos, amigos de amigos, novias de amigos, hermanos, y reciencito, vino mi madre. Las vacaciones de bimestre de Fabio, mi hermano menor, fueron una buena excusa para él y mi mamá para venir a visitarme. Un detalle del que no me di cuenta hasta pocos días antes de que llegasen era que justo la visita coincidía con el dia de la madre.
Desde hace algunos años que no vivo con mi mamá. Solíamos vivir juntos con ella y mis hermanos entre San Borja y Surco, en los tiempo del André Malraux, mi colegio. Ya en la universidad, Franz y yo nos quedamos viviendo en San Borja con Rudy, mientras Malena y Fabio se mudaron para los Girasoles, a 5 minutos de Chaclacayo, al este de Lima.
Recibir a Malena y Fabio en Cusco fue muy bueno. Llegaron el viernes en la mañana al aeropuerto a donde fui a recogerlos para luego ubicarlos en un hotel en San Blas, cerca a mi casa. Almorzamos juntos ese día en la Kukuly y en la noche fuimos al 7 angelitos a ver algo de música en vivo. Antes de descansar pasamos por el local de Tito (si, Tito Miramar de San Bartolo) a comer un sanguchón, un clásico Juanito´s.
El sábado en la noche Los parasimpáticos tocamos en el 7 angelitos. Fabio, Malena y Lucy fueron a vernos. Fue un concierto divertido y mi mamá pudo por fin verme tocar, cosa que en Lima nunca pudo hacer. Fabio se quedó a dormir conmigo esa noche y al dia siguiente tempranito salimos para Ollantaytambo para tomar el tren a Aguas Calientes. Malena y Lucy harían el trayecto desde Cusco y nos encontraríamos en Machu Picchu. La coordinación salió bien y al bajar del Wayna Picchu, Fabio y yo nos encontramos con mi mamá, en su día. Fue un buen domingo, un bonito dia de la madre. Paseamos por las ruinas, comimos juntos en Aguas Calientes y regresamos muertos a la ciudad.
Malena y Fabio se quedaron en Cusco hasta el sábado temprano. Visitaron todas las ruinas que pudieron. Fueron a Racchi, Tipón, Ollantaytambo, Pisac, Chinchero, Moray, Maras, Andahuaylillas y Machu picchu. Fueron a Ukuku´s, Mama Africa, Mitology, Fallen Angel, km.0 y 7 angelitos. Comieron en la Cicciolina, Velluto, Juanito´s, Kukuly, Marengo y el Tuco. Caminaron por Kurkurpata, Tandapata, Carmen Alto, Cuesta San Blas. Conocieron a Federico, Alonso, Fabricio, Micaela, Cheyeta, Mayte, Michel, Tito, Walter. Mi madre conoció mi vida en Cusco, conoció los sitios a los que voy, conoció a mi amigos, conoció mi casa, conoció mi entorno acá. Creo que fue una visita necesaria, mi madre se fue contenta y yo me quedé feliz de pasar unos días acá con ella.

martes, 8 de mayo de 2007

Mamita, leche fresca..?


Guido ofreció leche fresca a cuanta persona pudo durante su primer mes como vendedor de leche en Supermercados MEGA. Bien uniformado con el guardapolvo de Tambo Lac SCRL, el pobre asumió la sacrificada chamba de vender leche de 8am a 9pm, y de lidiar con todos los problemas que en cualquier nuevo negocio se presentan.
Marzo fue el primer mes de ejecución del proyecto estratégico de la red de productores lácteos Tambo Real. La red, primera de las apoyadas por APOMIPE en ejecutar un proyecto esperamos sostenible, se constituyó como sociedad comercial de responsabilidad limitada, dando nacimiento a la empresa Tambo Lac SCRL. Las primeras actividades del proyecto incluían la formalización de la empresa, la fabricación de un tanque enfriador de leche, la compra de porongos para el transporte de la misma, la firma del contrato de alquiler con Supermercados Mega y la compra de mil cosas necesarias para la operación del negocio de venta de leche.
Llegó el domingo primero de abril y se dió la largada. Guido, socio de la empresa, se vistió de blanco y empezó a ofrecer la leche con "calidad, higiene y limpieza" de la comunidad de Tambo Real a S/.1.30 el litro. En abril los problemas no paraban de llegar: Problemas con el transporte, con el tanque enfriador, con las cuentas, con la leche, etc.. Nada que no tuviese solución, aunque por momentos fuera algo molesto de enfrentar. No faltaron las llamadas despertadoras: "Ingeniero, la máquina no funciona!!" (algún domingo, 7:30am).
Mayo llegó con el negocio mejor encaminado: Las llamadas de emergencia dejaron de ser tan frecuentes; las ventas fueron creciendo poco a poco; los resultados económicos parecen estar llegando. Recuerdo los primeros dias de mayo del año pasado: Recuerdo haber visitado la comunidad de Tambo Real en Zurite en pleno concurso por el trabajo de articulador de redes en Cusco; recuerdo a Hermenenegildo Lenes, anterior lider de la red, diciendo: "ahh, estos de Lima se van rápido.."; recuerdo mis primeras reuniones con la red, sin mucha idea de que hacer con ellos; recuerdo el proceso de generación de confianza que se dio entre nosotros con el transcurso del tiempo y con la ejecución de varias actividades como capacitaciones y pasantías; finalmente, recuerdo el primer dia de operación del negocio y a los miembros de la red compartiendo conmigo un desayuno reparador en el Torito despúes de varias semanas de harta chamba y algo de estrés.
La experiencia con Tambo Real ha sido muy buena. Ha costado bastante trabajo, pero nos ha dado una ruta para la ejecución de proyectos estratégicos. Me quedan 4 redes más que debiesen llegar a algo similar, espero salgan bien las cosas con ellas también. Espero que, como en este caso, no tirar la toalla siga siendo una buena decisión.